Existe un maravilloso país que como en el cuento de las mil y una noche, esconde miles y miles de tesoros… tesoros no solo representados en las cosas que en el siglo XXI aún no cuestan lo que valen, como el oxígeno, el agua, el suelo, la localización, sino un tesoro representado en sus gentes, gentes de una raza altiva, emprendedora, capaz de realizar las más grandes gestas.
Ese maravilloso país de haberlo conocido Homero, le hubiera dedicado la pregunta que se hiciera Odiseo en la iliada:…….
Esa Colombia que en las riveras del río San Jorge, los indios Zenú, Panzenú y Finzenú hicieron la obra hidráulica más fenomenal que haya conocido la humanidad: Las Chinampas del río San Jorge, 500.000 hectáreas de canales en forma de espina de pescado, las cuales además de controlar las inundaciones, les permitió cultivar frutales y hortalizas en sus terrazas y peces en sus canales.
Las chinampas hacen ver las pirámides de Egipto como una obra de ingenieros principiantes
Somos un país tropical, donde los rayos del sol caen perpendicularmente los 365 días del año, lo que nos permite sembrar y cosechar todos los meses.
No se nos puede olvidar que todo lo verde que hay sobre el planeta tierra, es la transformación de la energía solar en clorofila.
De toda esta riqueza nuestra mayor activo “ES LA GENTE”, esa gran mayoría de seres nobles, honestos y trabajadores que somos los colombianos.
Y lo más importante es que tenemos un país joven, el 54% de toda la población es menor de 18 años y esto lo tenemos que saber aprovechar.